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Lo vimos ayer domingo en forma de deporte y saber estar, en un impresionante partido de tenis que acabó de una manera tremendamente emotiva.
Estamos en un momento histórico para el deporte en general y para el tenis en particular, con Roger Federer y Rafa Nadal. Dos auténticos gigantes del deporte, dos ejemplos a seguir, dos mitos vivientes y en activo, que cada vez que se enfrentan nos brindan un espectáculo único. Dos auténticas marcas.
Tanto es así, que incluso si hubiera ganado Roger creo que nos hubiera dolido poco, porque es un tipo que se lo merece. Me quedo, como dice el titular, con ese talante de ambos, con esos sentimientos compartidos con todo el mundo en un momento crucial de audiencias de récord. Un auténtico ejemplo de lo que debería ser y no es, tanto en el mundo del deporte como en otros muchos. Por eso la fusión de talento y talante, ese saber estar, siempre deja una huella imborrable en el tiempo. |