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No es nada nuevo para mí, pero es que últimamente veo que esta situación se recrudece.
Me refiero a las sucesiones de padres a hijos u otros familiares, en cuanto a la dirección y gestión de las empresas. Últimamente, he conocido varios casos en mi provincia, Alicante, que son para echarse a temblar. Son empresas que ya vienen regidas y gestionadas por la vieja guardia, esa a la que no se le pueden proponer cosas nuevas, esa que no escucha, esa que asesina las ideas frescas adaptadas a los tiempos que vivimos.
Y aquí viene lo peor, ya que veo casos en los que lejos de ver un cambio de talante y de talento en la sucesión, lo que ha venido o está por venir es mucho peor que lo que había. Es terrible ver como gente joven y preparada se blinda de una coraza de autosuficiencia y verdades absolutas que desprecia cualquier sugerencia, idea, pensamiento o reconocimiento de cualquier tipo de colaboración. Se bien lo que digo y esto hace un terrible daño a las empresas pues hoy, más que nunca, debemos mantener nuestra visión abierta en 360º y ser receptivos y consecuentes con todo lo que nos rodea. Espero poder conocer pronto el caso contrario... lo ando buscando con ansiedad... |