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La crisis está golpeando muy duro al sector del comercio. Los consumidores, lejos de aquellas compras impulsivas que realizaban hasta bien entrado el 2008, moderan ahora sus gastos y se han vuelto mucho más conservadores.
Ante esta situación, las grandes compañías buscan soluciones en técnicas tradicionales (descuentos, promociones especiales) y en nuevas estrategias de marketing. El medio más beneficiado por estas prácticas es sin lugar a dudas, Internet. Como no sólo de Social Media vive el hombre, y en definitiva el objetivo es la compra, las multinacionales se han puesto manos a la obra en un sector on-line que algunas de ellas habían descuidado: el e-commerce o comercio electrónico.
El comercio electrónico conlleva una serie de beneficios para la empresa: ahorro en distribución, lugar de venta, presencia global…; pero también para el consumidor: menor coste del producto, mayor acceso a información sobre el producto y alternativas en el acto y sobre todo, la comodidad de poder comprar un producto desde casa. Durante el 2009, la inversión en comercio electrónico creció en España más de un 11%, y se espera que la del 2010 la tendencia continúe. Marcas tan dispares como Springfield, Decathlon o Telepizza han lanzado a lo largo de este año sus respectivas versiones de tienda online, en las que podemos encontrar sus productos con precios especiales de compra por internet. La última en apuntarse al carro, aunque de forma un tanto polémica, ha sido Zara, la punta de lanza del grupo Inditex, que estrena ayer de forma oficial su versión digital. Y vosotros, ¿creéis en el comercio on-line, o preferís el establecimiento de toda la vida? |