|
Al hilo de nuestros últimos posts y del reportaje publicado en el mes de Septiembre en la Revista Emprendedores , publicamos en nuestro blog un pequeño resumen con aquellos puntos que merecen la pena ser destacados. Hoy os adjuntamos la 3º parte de los "Errores más habituales en el comercio electrónico".
Compras con miedo
El momento en que el cliente da la orden de compra es crítico. Muchos no llegan a decidirse porque la web no les transmite confianza; otros pierden mucho tiempo comprobando todos los requisitos legales y de seguridad. Los principales obstáculos que se encuentran son: Poca transparencia: Muchas webs no muestran de manera clara la forma de pago, los sistemas de seguridad o la información sobre la gestión de datos privados. El usuario va a buscar estos datos, así que es mejor destacarlos para que no pierda el tiempo. Garantías poco visibles: La seguridad en las transacciones es fundamental. Para transmitir confianza, hay que poner los certificados de seguridad con que se cuente. Además, si la empresa es pequeña, es importante destacar en este punto el "Quiénes somos" o una "dirección física". Procesos lentos: El sistema de pago ha de ser sencillo y rápido, sin que el cliente deba soportar esperas, y es muy importante que aparezca la confirmación de compra en pantalla, de modo que el cliente sepa que no ha habido ningún problema con sus datos y que la compra se ha realizado.
Formularios exigentes y gestión de errores
Muchos usuarios abandonan el proceso de compra si se ven obligados a registrarse o rellenar largos formularios. Algunos de los fallos que hay que evitar: Formatos inflexibles: Es muy habitual equivocarse al escribir el número de la tarjeta de crédito. Pónselo fácil: hay que programar los campos de forma que acepten distintos formatos. Por ejemplo, para la fecha de nacimiento, ofrécele un desplegable. Mala gestión de los errores: “Muchas veces los mensajes de error son confusos o incompletos. Por ejemplo, indican un error pero el usuario no sabe dónde está: llévale hasta allí; o lo señalan y cuando lo subsana le indican otro: díselos todos a la vez”. Campos obligatorios: Un fallo muy común es poner como campo obligatorio el segundo apellido: los extranjeros no tienen y no saben qué hacer.
No actualizarse
Aunque se haya conseguido un buen grado de
usabilidad, hay que testar continuamente la página para mejorarla. Lo más sencillo puede ser pedir a los usuarios que rellenen un cuestionario on line, aunque si se desea un resultado más profesional, se puede recurrir a agencias especializadas, o incluso, a herramientas gratuitas o no muy caras que dan buenos resultados. |