|
¿No te ha pasado alguna vez que tus clientes no te han reconocido algo que has hecho bien o muy bien?
Pues es algo normal, habitual, al menos en nuestro país. El cliente no está acostumbrado a premiarte, ni a reconocerte, ni siquiera a decirte un simple "buen trabajo". Pero cuando haces algo mal o no tan bien como se esperaba... te lo dicen seguro!!... o no? Yo creo que es por miedo. Miedo a que te confíes, a que creas que por hacer algo bien te vas a relajar, que vas a vivir de ese logro durante un tiempo sin dedicar más esfuerzos de los habituales.
Este pensamiento es falso. No hay nada como la motivación que te llega de tu propio cliente al decirte que está satisfecho por algo que has hecho bien. Ese aliento, ese pequeño empujón, esa sintonía y empatía es absolutamente transcendental para quien ha hecho un buen trabajo, ya que lejos de conformarle o relajarle lo que hace es espolearle para dar todavía más, para superar ese reto anterior ya conseguido, para seguir demostrando cosas. Desde aquí le digo a todos los ilustres clientes: ¡ánimo, no pasa nada por reconocer las cosas bien hechas, es muy beneficioso para todos!. Yo, cuando actúo como cliente lo hago y... funciona! |