El marketing se adapta y abre nuevas herramientas para desarrollar el e-business y el e-commerce.
La fusión de lo mejor del
marketing tradicional y las nuevas herramientas del
marketing online logran coincidir en una serie de estrategias, que estructuradas de forma adecuada con un buen plan de marketing, pueden conseguir alcanzar los objetivos.
Se crean relaciones establecen son más largas y que permiten el ajuste en tiempo real de oferta y demanda.
Internet nos ayuda a expandir a nuevos mercados, nacionales e internacionales, proyectando simultáneamente la misma información a nivel mundial, lo que permite alcanzar un mayor número de clientes potenciales, así como fidelizar a ya existentes.
La segmentación es más específica, podemos desarrollar un inagotable número de campos que nos ayuden a conocer nombres, direcciones, teléfonos, sector de interés, preferencias personales, etc. del target.
Obtenemos
inmediatez en las respuestas del público objetivo, con lo que podemos hacer una evaluación tangible e inmediata del funcionamiento de las estrategias utilizadas el plan de marketing.
Otro aspecto muy favorable son los reducidos costes frente a los beneficios que podemos obtener.
El
marketing online se consolida, situando conceptos como reputación,
branding, fidelidad, compromiso, retroalimentación, promoción y escucha activa, en el punto de mira de la consecución de objetivos.
Aunque no olvidemos que debe de existir un
equilibrio, como hemos comentado en algún otro post, por lo que debemos pensar en qué lugar puede tener cabida una combinación coherente con alguna técnica de marketing tradicional cuya combinación nos de una fórmula óptima de captar la atención.